Fuente: Litefilos ( Perfil de Facebook). 

 La sombra que marcó al visionario: La triste niñez de Julio Verne. 

Julio Verne, el padre de la ciencia ficción, no tuvo una infancia color de rosa. Tras su fachada de visionario y aventurero literario se escondía un niño sensible y soñador, marcado por una relación compleja con su padre y una educación estricta.



Un padre severo y una pasión por el mar:

Pierre Verne, un abogado severo y pragmático, anhelaba que su hijo siguiera sus pasos. La pasión de Julio por el mar era vista como una rebeldía, un obstáculo para el futuro que su padre le había trazado. Esta tensión constante impregnó la niñez de Julio, creando una atmósfera de incomprensión y distanciamiento.

Internado en un colegio religioso:

A los 11 años, Julio fue enviado a un internado religioso en Nantes. La disciplina férrea y el ambiente austero del colegio lo sumieron en una profunda tristeza. La nostalgia por su hogar y la falta de libertad creativa lo abrumaban.

Un escape en la literatura:

En medio de la oscuridad, la literatura se convirtió en su refugio. Verne devoraba libros de aventuras y viajes, alimentando su imaginación y permitiéndole escapar a mundos fantásticos. La escritura se convirtió en su válvula de escape, donde podía dar rienda suelta a sus sueños y explorar los confines del universo.

Un joven rebelde en busca de su camino:

A pesar de la presión paterna, Julio Verne se resistió a seguir la carrera de abogado. Se matriculó en la Facultad de Letras de París, donde se sumergió en el estudio de la historia, la geografía y las ciencias naturales. Esta etapa marcó un punto de inflexión en su vida, permitiéndole descubrir su verdadera vocación: la escritura.

La sombra que nunca se disipó:

Aunque alcanzó fama y reconocimiento como escritor, la sombra de su triste infancia nunca se disipó del todo. La relación con su padre nunca se restauró por completo, y la nostalgia por una niñez más libre y feliz siempre estuvo presente en su vida.

Un legado nacido de la adversidad:

Las experiencias de Julio Verne durante su infancia, aunque dolorosas, forjaron al visionario que cautivó al mundo con sus historias extraordinarias. Su capacidad para soñar y explorar lo desconocido, a pesar de las limitaciones y la incomprensión, nos recuerda que la imaginación puede ser la herramienta más poderosa para superar cualquier obstáculo.



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